top of page

La investigación sobre la discapacidad desde la perspectiva social presenta un desarrollo incipiente. Las contribuciones más relevantes se han generado en los ámbitos médico, psicológico y pedagógico. La agenda de la sociología de la discapacidad es amplia. Han destacado los estudios sobre la integración educativa pero, en contraste, las dimensiones sociales, familiares y laborales de las personas con alguna insuficiencia han sido escasamente consideradas. Este artículo parte del planteamiento teórico que desplaza el punto de atención del individuo al entorno social, y asume la discapacidad producida socialmente. La discapacidad, en este sentido, no es inherente al individuo, sino a la estructura social y a los mecanismos de exclusión operantes.



En Estados Unidos, el desempleo y la precariedad laboral han erosionado el andamiaje de valores que sirvieron de fundamentos sociales e ideológicos en la conformación de la nación, colocados en la base de la construcción de la identidad social y laboral de las personas definidas y orientadas por la ética del trabajo y la utopía de una movilidad social garantizada. Las condiciones del mercado laboral actual, dado el desempleo estructural y la precariedad, así como la creciente desigualdad en los ingresos parecen deteriorar hondamente dichas concepciones. En el país, como sostiene Stiglitz (2012), las desigualdades reducen el crecimiento y la falta de empleo afecta el activo más importante de la economía, a las personas; pero dentro de todo ello, lo que resulta más preocupante es que la desigualdad en Estados Unidos “está corroyendo sus valores y su identidad”.



El artículo analiza las modificaciones en la estructura de edad, y enfatiza sobre la plausibilidad de la hipótesis de sobre estimación de la población en edades avanzadas, a partir de la evaluación de la calidad de la información censal en cuanto a la declaración de la edad de dicha población en México a nivel de entidad federativa. Este último aspecto se cubre a partir de la aplicación del índice de Whipple modificado a la población adulta mayor proveniente de los censos de población de 1970 a 2000. Los resultados obtenidos muestran la existencia de errores en la declaración de edades de dicha población, así como la inconsistencia entre la proporción de dicha población y la etapa de la transición demográfica en la que se ubica en algunos estados, lo cual aporta elementos adicionales acerca de la posible sobre estimación de la población en edades avanzadas.



©2019 por Didimo Castillo Frenández. 

bottom of page